Concentración en Madrid frente al British Council en solidaridad con las activistas de Palestine Action encarceladas en Reino Unido
Madrid, 22 de diciembre de 2025.
Decenas de personas se concentraron el pasado lunes frente al British Council en Madrid para denunciar el encarcelamiento y las condiciones inhumanas de detención de las activistas de Palestine Action, recluidas en prisiones británicas por su oposición activa a la complicidad del Reino Unido con el genocidio en Palestina. Varias de ellas mantienen huelgas de hambre prolongadas, algunas desde hace más de 50 días, lo que supone un grave peligro para sus vidas.
La concentración, convocada por Samidoun – Red de Solidaridad con los Prisioneros Palestinos, se celebró a pesar de las bajas temperaturas y la cercanía de las fiestas, y contó con una destacada participación popular que volvió a evidenciar que la solidaridad internacionalista no se detiene ante la represión ni el silencio institucional.
Durante el acto se denunció la profunda hipocresía de los gobiernos occidentales, que se presentan como defensores de los derechos humanos y las libertades mientras castigan de forma ejemplar a quienes se atreven a confrontar su complicidad directa con los crímenes del sionismo. El Estado británico, lejos de garantizar derechos fundamentales, ha optado por criminalizar la solidaridad, aplicando un régimen de castigo político contra activistas que denunciaron el papel de Elbit Systems, empresa clave en el suministro de armas utilizadas contra el pueblo palestino.
Las personas asistentes recordaron que la represión no se limita a las activistas actualmente encarceladas: miles de personas han sido arrestadas, investigadas o perseguidas en Reino Unido por mostrar apoyo a Palestine Action o participar en acciones de protesta contra la industria armamentística israelí. Este contexto confirma el uso del aparato judicial y penitenciario como herramienta de intimidación, con el objetivo de desmovilizar y silenciar la solidaridad con Palestina.
La convocatoria contó con la colaboración de numerosas organizaciones aliadas, entre ellas Alkarama, Masar Badil, Alyudur, Tariq al-Tahrir, Marea Palestina, Acampada por Palestina y Madrid con Palestina, reflejando un amplio respaldo unitario.
Durante la concentración se leyó el manifiesto de Samidoun y se compartieron dos cartas enviadas desde prisión por las propias activistas en huelga de hambre, en las que alertan sobre el deterioro de su salud y subrayan la urgencia de mantener la presión popular y la movilización internacional.
Desde Samidoun se reiteró que la solidaridad no es un delito, y que existe un deber político y moral de visibilizar las graves violaciones de derechos humanos y civiles que sufren las activistas encarceladas. Frente al intento de criminalizar la resistencia y normalizar el genocidio, la red reafirma su compromiso de seguir organizando acciones, difundiendo información y exigiendo la liberación inmediata de las presas, así como el fin de toda colaboración con la maquinaria de guerra israelí.
MANIFIESTO SAMIDOUN: SOLIDARIDAD NO ES DELITO
LIBERTAD PARA LAS PRISIONERAS POR PALESTINA EN INGLATERRA**
Hoy nos reunimos aquí por nuestras compañeras prisioneras por Palestina, activistas de Palestine Action – prisoners4palestine, encarceladas en Inglaterra por ejercer un derecho fundamental: no ser cómplices del genocidio y enfrentarse, con acciones directas y valientes, a la industria de la guerra que asesina al pueblo palestino.
Ocho de estas compañeras mantienen una huelga de hambre que pone en riesgo sus vidas. No es un gesto simbólico: es una denuncia desesperada frente a detenciones prolongadas sin condena, condiciones inhumanas, aislamiento, castigos políticos y negación de atención médica. El Estado británico es plenamente responsable de su salud y de sus vidas.
Estas compañeras no son criminales.
El crimen es fabricar armas para el genocidio.
El crimen es armar a la ocupación sionista.
El crimen es perseguir a quienes se rebelan contra esa maquinaria de muerte.
Están presas por señalar a quienes lo causan.
Fueron detenidas por confrontar a Elbit Systems, uno de los principales proveedores de armas utilizadas contra Gaza , asesinan a su pueblo y sostienen décadas de ocupación, apartheid y limpieza étnica. Por decir con hechos lo que muchos gobiernos callan: que Gran Bretaña es cómplice directo del genocidio del pueblo palestino.
Decimos con claridad: el crimen no es la solidaridad.
El crimen es fabricar armas para el genocidio, exportarlas, proteger a las empresas de la muerte y perseguir a quienes las denuncian.
Hoy el Estado británico intenta ir más lejos: designaciones “terroristas”, criminalización de individuos y organizaciones, leyes represivas diseñadas para quebrantar el apoyo popular a la resistencia y para castigar las acciones directas, tenaces y militantes que rompen la normalidad del crimen.
No buscan justicia: buscan intimidar, silenciar y aislar.
Pero no están solas.
No las vamos a abandonar.
Lo que hoy sucede en Inglaterra forma parte de una ofensiva más amplia en toda Europa. Gobiernos y tribunales utilizan leyes antiterroristas, designaciones arbitrarias, censura, multas, detenciones y campañas de difamaciónpara criminalizar la solidaridad con Palestina, quebrar el apoyo popular a la resistencia y sembrar miedo entre quienes se organizan.
Esta persecución no es un error: es una decisión política.
Porque saben que Palestina no está sola.
Porque saben que la solidaridad crece.
Porque saben que la verdad rompe el relato del ocupante.
Desde aquí decimos alto y claro: si tocaron a una, nos tocaron a todas. La huelga de hambre de nuestras compañeras es un grito contra la injusticia y una acusación directa al Estado británico y a su alianza con el sionismo.
Nosotras y nosotros decimos alto y claro:
la solidaridad no es delito, es un deber moral y político.
Y no aceptaremos que se normalice la represión contra quienes luchan por justicia.
Nuestra movilización también es por las miles de prisioneras y prisioneros palestinos que hoy resisten en las cárceles de la ocupación: mujeres, hombres, niñas y niños sometidos a torturas, detenciones administrativas, aislamiento y juicios militares. Su encarcelamiento es una herramienta central del colonialismo sionista para quebrar al pueblo palestino, y nuestra solidaridad con ellas y ellos es inseparable de la lucha por la liberación de Palestina.
Desde Samidoun – Red de Solidaridad con los Prisioneros Palestinos, llamamos a reforzar la movilización internacional, a convertir cada detención en un escándalo político, cada juicio en una denuncia pública y cada cárcel en un frente de lucha.
Exigimos:
- La libertad inmediata de las activistas encarceladas por Palestina en Inglaterra.
- El fin de la criminalización de la solidaridad en Reino Unido y en toda Europa.
- Condiciones dignas y atención médica urgente para las huelguistas de hambre.
- El cierre de Elbit Systems y el fin de la complicidad europea con el genocidio.
Mientras Palestina resista, la solidaridad no será silenciada.
Mientras exista ocupación, habrá resistencia.
Y mientras haya prisioneras por Palestina, habrá pueblos organizados en las calles.
Libertad para las prisioneras por Palestina.
La solidaridad no es delito.
Palestina vencerá.
Nuestra solidaridad no es simbólica.
Nuestra solidaridad es acción, presión y organización.
Nuestra solidaridad es internacionalista y militante.
Comunicado que hizo una de las huelguistas de Palestine Action, Hebu Muraisi. Desde el último informe de prisoners4palestine, Hebu Muraisi lleva 49 días en huelga de hambre y no está recibiendo atención médica. Esta actualmente recuperándose de un posible contagio de COVID tras haberle negado una mascarilla, y esta perdiendo su memoria y sus capacidades para tomar decisiones. Esto es lo que dijo:
Hoy me uno a mis compañeras y comienzo mi huelga de hambre. Quiero dejar muy claro que no se trata de morir, porque, a diferencia del enemigo, yo amo la vida, y mi amor por la vida, por las personas, es la razón por la que llevo 349 días encarcelado.
Los horrores y el sufrimiento que he presenciado en Gaza quedarán grabados para siempre en mi memoria. Mientras el mundo se quedaba de brazos cruzados y pronunciaba palabras vacías, hemos condenado colectivamente a nuestros hermanos y hermanas de Palestina a una vida de miseria y muerte. Y con el genocidio sistemático en curso, el Estado británico ha sido cómplice y participante desde el principio.
Estos tiranos ahora quieren firmar un contrato de 2000 millones de dólares con Elbit, una monstruosa empresa que se beneficia de la sangre de nuestros hermanos y hermanas en Palestina.
Elbit es un proveedor de armamento terrorista sionista fabricado aquí en el Reino Unido, con múltiples instalaciones en todo el país.
Es aquí mismo, en nuestra puerta, donde se fabrican estos mortíferos suministros para ser probados contra los palestinos y luego vendidos a los cerdos de guerra de todo el mundo. El sufrimiento palestino es lo que enriquece a Elbit, y las estadísticas lo demuestran.
En un patético intento por lavarse las manos de sangre, Starmer ha reconocido ahora el Estado de Palestina, una vez que Palestina se ha vuelto irreconocible. Nunca lo olvidaremos y nunca lo perdonaremos.
Sabía que para ganar esta lucha teníamos que enfrentarnos a la fuerza principal del enemigo, y aquí, en el Reino Unido, esa fuerza es Elbit.
No fue un reclutamiento, sino más bien una incorporación consciente por mi parte: me convertí en Palestine Action.
Y ahora, desde detrás de estas paredes de acero y sensores, continuaré luchando y resistiendo.
Esto es por las madres que no pueden enterrar a sus hijos. Por los padres que tuvieron que enterrar a todos los suyos. Por los niños que no tienen familia y son demasiado pequeños para entender por qué.
Y por mi familia, de la que ni siquiera sé si ha logrado salir de Rafah.
No cederé hasta que se cumplan todas las demandas. Larga vida a la intifada.
¡Viva Palestina Libre desde el rio hasta el mar!
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