La batalla de los estómagos vacíos: cronología de las principales huelgas de hambre palestinas

Los presos palestinos en las cárceles israelíes han recurrido a las huelgas de hambre como forma de protesta para conseguir derechos colectivos o individuales.

Desde que Israel ocupó Cisjordania, Jerusalén Este y Gaza en 1967, los presos palestinos de las cárceles israelíes han recurrido a las huelgas de hambre como forma de protesta para conseguir derechos colectivos o individuales.

Desde entonces, ha habido más de 25 huelgas de hambre masivas y grupales. Los presos han exigido que se mejoren sus condiciones, que se les permita recibir visitas de sus familiares o que se ponga fin al aislamiento. Muy a menudo, las huelgas de hambre se llevan a cabo también de forma individual, como último recurso de protesta contra la práctica israelí de la detención administrativa de los presos considerados como «amenaza para la seguridad». Esto permite mantener a un sospechoso sin juicio ni cargos durante períodos de seis meses que pueden renovarse indefinidamente. Los presos en detención administrativa suelen exigir que se les acuse o se les ponga en libertad.

En algunos casos, las huelgas de hambre se tradujeron en victorias para el movimiento de los presos palestinos, o en la liberación de un detenido. En otros, no lograron sus objetivos, o sólo consiguieron mejorar temporalmente las condiciones. De hecho, algunos presos palestinos que fueron liberados tras una huelga de hambre volvieron a ser detenidos posteriormente. En las décadas de 1970 y 1980, al menos cuatro presos palestinos murieron como consecuencia de la alimentación forzada. Esto, según la ONU, es «equivalente a un trato cruel, inhumano y degradante». Israel aprobó una ley en 2015 para permitir la alimentación forzada de presos en huelga de hambre si lo sanciona un tribunal, pero las asociaciones de médicos israelíes se han opuesto mayoritariamente a esta práctica, ya que los profesionales de la medicina consideran que el tratamiento médico forzado no es ético.

El preso palestino Hisham Abu Hawash puso fin el 4 de enero a una huelga de hambre de 141 días, tras llegar a un acuerdo con las autoridades israelíes por el que será liberado cuando expire el plazo de seis meses de su detención administrativa. Su huelga, una de las más largas de la historia de Palestina, le había dejado en «peligro inminente de muerte», según la ONG Médicos por los Derechos Humanos. Abu Hawash, de 40 años, originario de la ciudad de Dura, en el sur de Cisjordania, cerca de Hebrón, lleva recluido en prisiones israelíes desde octubre de 2020. Era el último de los 17 presos palestinos en huelga de hambre por su detención sin cargos ni juicio desde julio de 2021.

Las huelgas de hambre han sido utilizadas durante mucho tiempo por presos políticos de todo el mundo como medio para reclamar derechos: las sufragistas las utilizaron para llamar la atención sobre su demanda de que se concediera a las mujeres el derecho al voto, mientras que la muerte del líder del IRA Bobby Sands en 1981 cambió el curso del conflicto en Irlanda del Norte.

Hasta la década de 1990, la mayoría de las huelgas de los detenidos palestinos exigían mejores condiciones: desde material de papelería para escribir cartas a sus seres queridos, hasta comida comestible, más aire en sus celdas y camas en lugar de colchones de goma. A partir de la década de 1990, las huelgas individuales y colectivas han sido en gran medida contra la detención indefinida sin cargos.

He aquí una cronología de huelgas de hambre destacadas que definieron la historia del movimiento de los presos palestinos.

Febrero-marzo de 1969 : «Sí, señor» primera huelga de hambre colectiva, prisiones de Ramle y Kfar Yona, 11 días

Los presos protestaron contra las escasas porciones de comida de mala calidad y exigieron que se permitiera la entrada de artículos de papelería en la prisión. También querían más tiempo de patio y protestaban por verse obligados a dirigirse a los guardias de la prisión con un «sí, señor». Las huelgas terminaron con una represión de los presos, y muchos de ellos fueron puestos en aislamiento.

Abril-mayo de 1970: Primera huelga de mujeres presas, prisión de Neve Tirza, 9 días

Las presas exigieron el acceso a los suministros sanitarios para mujeres, así como el fin de las palizas y el aislamiento. En respuesta, fueron sometidas a humillaciones y castigos, pero se cumplieron algunas de sus demandas, como permitir la entrada de productos sanitarios y ampliar el tiempo que se les permitía salir al exterior.

Julio de 1970: Muere el primer palestino en huelga de hambre, en la prisión de Ashkelon, durante 7 días

Abdul Qader Abu al-Fahm murió a consecuencia de la alimentación forzada durante una huelga para exigir la mejora de las condiciones penitenciarias. En aquella época, los presos eran golpeados y alimentados con escasa comida. Ninguna de sus peticiones fue atendida.

Julio-agosto de 1980: «No nos dejéis morir en el desierto», prisión de Nafha en el desierto de Negev y otras, 32 días

Los detenidos en la prisión de Nafha, en el desierto del Néguev, se enfrentaron a condiciones especialmente duras. En una carta dirigida al Secretario General de las Naciones Unidas en 1980, el representante permanente de Qatar, Jasim Jamal, trató de llamar la atención sobre la «sospechosa» muerte de dos presos durante la huelga de hambre, Shehdeh Mohammed Al-Ja’afari y Rassam Mohammed Halawa, que posteriormente se descubrió que habían muerto por alimentación forzada. Los huelguistas acabaron consiguiendo sus reivindicaciones. Se instalaron camas por primera vez en Nafha y otras prisiones, y se amplió el tamaño de las celdas.

“Hacemos un llamamiento a nuestro pueblo y a todos los pueblos del mundo, y declaramos que la mente que diseñó esta prisión en cuanto a su estructura y condiciones de vida, lo hizo con la clara intención de liquidarnos físicamente. Nos enfrentamos a una conspiración de asesinato a sangre fría (…) Les pedimos que no nos dejen morir en el desierto. Lo único que exigimos es aire para respirar y las condiciones que se dan a los prisioneros judíos».

Presos de Nafha en una carta filtrada al periódico Al-Ittihad, 1980

Septiembre-octubre de 1984: logros históricos para los presos, como el acceso a la televisión y a la ropa. Prisión de Juneid, Nablus, 13 días

Más de 700 presos se sumaron a la huelga en la prisión de Nablus, en el norte de Cisjordania. La huelga se considera un punto de inflexión, ya que los presos consiguieron muchas de sus reivindicaciones, incluido el acceso a la televisión y la radio, así como a la ropa.

Diciembre de 2011-febrero de 2012: Khader Adnan llega a un acuerdo para poner fin a su detención sin cargos, 66 días 

El caso del preso palestino Khader Adnan, que se negó a comer durante 66 días para protestar por su detención administrativa sin cargos ni juicio, atrajo la atención mundial. Aceptó poner fin a su huelga de hambre tras llegar a un acuerdo para su liberación. Adnan, afiliado al movimiento de la Yihad Islámica, volvería a ser detenido posteriormente y realizaría más huelgas de hambre en señal de protesta.

Abril-mayo de 2012: 2.000 personas en huelga de hambre contra la detención sin cargos ni juicio. Varias prisiones, 28 días 

Aproximadamente 2.000 presos participaron en una huelga de hambre para exigir el fin de la detención administrativa y de las medidas punitivas, como el aislamiento y la denegación de las visitas familiares. Cuatro de los huelguistas de hambre pasaron más de dos meses sin comer. En un acuerdo negociado por Egipto y Jordania, Israel aceptó limitar la detención administrativa a seis meses, a menos que surgieran nuevas pruebas contra un sospechoso. En total, se permitió que 400 presos de Gaza recibieran visitas de sus familiares y los que estaban en régimen de aislamiento volvieron a sus celdas normales.

“Cuando sientes que todas las puertas están selladas, y te quedas ahí humillado y solo, sabiendo de antemano que el sistema judicial es una farsa, a uno no le queda otra opción que la huelga de hambre.”

Mohammad Allan, abogado y huelguista de hambre, 2015

Agosto de 2012-abril de 2013: Samer Issawi termina el ayuno más largo de la historia tras conseguir su liberación, 166 días

Issawi, miembro del Frente Democrático para la Liberación de Palestina (FDLP), sobrevivió sólo con vitaminas y minerales por vía intravenosa durante medio año, un tiempo récord. Issawi inició la huelga de hambre para protestar por su nueva detención tras ser liberado en el marco de un acuerdo de canje de prisioneros para liberar al soldado israelí secuestrado Gilad Shalit. Había sido condenado originalmente a 26 años por su participación en los ataques a tiros durante la segunda Intifada en 2002.

Abril-mayo de 2017: 1.500 presos en huelga liderada por el líder de Fatah Marwan Barghouti, 40 días

El popular político encarcelado Marwan Barghouti encabezó una huelga de hambre para exigir mejores condiciones para los presos. Barghouti fue condenado a cinco cadenas perpetuas por asesinato por un tribunal israelí en 2004 por su papel en la Intifada. A pesar de la polémica suscitada por el hecho de que se viera al líder de Al Fatah comiendo en un vídeo durante la huelga, la popularidad de Barghouti se vio reforzada al final de la misma, cuando se llegó a un acuerdo con las autoridades israelíes.

Julio de 2021-enero de 2022: 17 presos administrativos en huelga de hambre. Termina con el acuerdo con Hisham Abu Awash después de 141 días

Hisham Abu Awash fue el último de los 17 presos que iniciaron una huelga de hambre contra su detención administrativa en julio de 2021. Cuatro de ellos, entre los que se encuentra Abu Hawash, llevaban más de 100 días en huelga y se encontraban en estado crítico. Todos llegaron a acuerdos con las autoridades israelíes para que no se renovara su detención sin cargos ni juicio al final del semestre. Abu Hawash había sido detenido en octubre de 2020.

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